Cada año, el 2 de abril — aniversario del nacimiento de Hans Christian Andersen — IBBY celebra el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, con el objetivo de inspirar el amor por la lectura y llamar la atención sobre los libros para niños y jóvenes.
Esta celebración fue instituida en 1967 por iniciativa de Jella Lepman, fundadora de IBBY. Cada año una sección nacional diferente es la encargada de elaborar el mensaje y el cartel que se difunden a nivel mundial.
En 2026, la sección encargada es la de Chipre, que ha preparado un mensaje centrado en el poder de la imaginación y la lectura como puente entre culturas.
¡CULTIVA HISTORIAS Y EL MUNDO FLORECERÁ!
ELENA PERIKLEOUS
"Había una vez un niño que quería
vivir mejor que los héroes de los cuentos de hadas, que simplemente vivían
bien.
Crecía y
cambiaba. Leía y se transformaba.
Se
convertía en Don Quijote y combatía los molinos de viento.
Se convertía en Alicia y daba vida a las
maravillas.
Se convertía en Robin y salvaba los
bosques.
Se convertía en lobo y formaba manadas
que cantaban a la luna.
Pasaban
los años, pero el mundo no cambiaba como él deseaba.
Sin
embargo, consiguió crear un mundo propio. En un patio con jardín. Puso dentro
todo lo que amaba.
Pasaron
más años y, a medida que se volvía cada vez más sabio con sus lecturas,
encontró la solución.
Llegó el
otoño. Aró bien la tierra y plantó.
Después
llegó el invierno. Esperó a que se derritiera el manto blanco. Con la
maravillosa compañía de los libros consiguió ser paciente.
En
primavera brotaron las primeras hojitas. Crecieron troncos, ramas, asomaron
capullos. El alma se llenó de colores y aromas.
¿En verano?
Barcos, veleros, globos aerostáticos,
bicicletas… ¡Viajaba por todas partes!
Ahora
sabía con certeza que solo así cambiaría el mundo.
Se
convirtió en plantador.
Plantador de historias mágicas.
Sembraba
palabras, abonaba imágenes, cultivaba magia, regaba fantasía y brotaban
historias.
¿Después?
Podaba amor y regalaba ramos a los
transeúntes.
Ramos de
paz, de esperanza, de fuerza, de fe en lo imposible.
Ramos de pequeños milagros para cada uno.
Cada
primavera, el 2 de abril, las historias que plantaba hacían florecer el mundo.
Ah, y con
los talleres de jardinería compartía el conocimiento de la plantación con
grandes y pequeños.
Y su
jardín se convirtió en el Jardín de la Esperanza y su patio en el Patio de las
Maravillas, con el hacedor de maravillas siempre allí, desenrollando hilos
rojos de historias."